Sobre mí
Mi nombre es Sara Carballo y soy arqueóloga
Desde bien pequeñita soñaba con convertirme en una Indiana Jones gallega, supongo que en cierto modo influenciada por las películas y eclipsada por el patrimonio que me rodeaba. En todas las campañas de excavación en las que he participado desde que me licencié siempre he acabado haciendo labores de dibujo arqueológico, como si un magnetismo especial me hubiera ido orientando sin yo saberlo. Así fue como poco a poco me di cuenta de que podía juntar mis dos grandes pasiones: el patrimonio histórico y la ilustración.


Nací en un pueblo marinero de la costa gallega, y he tenido la suerte de poder disfrutar del Atlántico, que es parte de mí y de mi obra. Así que necesitaba que el océano formase también parte de este proyecto, y la palabra verdello surgió enseguida como recuerdo de mi niñez.
En la zona en la que vivo se conoce como verdello a las algas que, especialmente en el mes de Septiembre, comienza a acumularse en la arena de las playas. La llegada de aquellas algas significaba el fin del verano, pero pese a lo que pueda parecer, para mí eso no era motivo de tristeza. Era el fin de una etapa de sal, arena, noches de grillos y juegos pero el comienzo de otra etapa, la llegada del otoño que tanto me apasiona. Verdello es naturaleza, es mar en días de temporal, es bosque húmedo, la brisa marina, es salitre y arena. Viento, hojas que caen, paredes de piedra.